miércoles, 6 de julio de 2011

Una carta




"Los dolores que quedan son las libertades que faltan". 
Manifiesto Liminar reformista,1918.

El movimiento estudiantil luchó por la vigencia de los postulados de la Universidad de la Reforma durante la década de 1930 y durante todo el período peronista, cuando fueron relegadas de la universidad figuras como Alfredo Palacios y el Nóbel de Medicina, Bernardo Houssay. Un aspecto ignorado es el apoyo brindado por los estudiantes a las huelgas obreras que fueron declaradas ilegales en esos años, como la hoy desconocida huelga metalúrgica de 1954, cuando se detuvo a ciudadanos argentinos trabajadores de ese gremio, individualizados, por decreto del Poder Ejecutivo. La siguiente es una misiva con motivo de la investigación "Las cárceles en tiempos de Perón". 


Carta de un ex presidente de la FUBA 

Estimada directora: 
En el número 525 de abril de 2011, Todo es Historia publicó una larga investigación sobre el régimen carcelario peronista. Personalmente accedí a la entrevista que me solicitó el autor Ariel Kocik para hablar de esta cuestión. No quiero dar muchos más detalles sobre el tema de la tortura (y mis ataques de asma permanentes) ya que están relatados por Félix Luna en su libro Encuentros y en el mencionado artículo de vuestra revista. Sólo quería añadir que en el año 1951 fuimos varios los estudiantes de la FUBA detenidos por haber volanteado nuestro apoyo a la huelga de los maquinistas ferroviarios. Entre los detenidos estaba Ovidio Zavala, Felipe Lunardello, "Falucho" Luna y yo . Nos detuvieron y torturaron en la comisaría de Boulogne para luego ser trasladados a la cárcel de Olmos. La primera vez estuve preso dos meses y al año siguiente me volvieron a detener por "averiguación de antecedentes". 
Con la gestión del doctor Raúl Alfonsín volví a la actividad pública. Era plena efervescencia democrática y había mucho por hacer cuando recibo una prolija carta escrita en máquina de escribir, en un papel celeste y con sello del correo argentino que me dejó helado. Por primera vez de hago público conocimiento y cito textual para que todos ustedes la lean. 

Villa del Totoral, febrero 21 de 1984 
Señor Don Emilio Gibaja 
Secretario de Información 
Presidencia de la Nación 
Estimado doctor: Soy el funcionario policial que tuvo la obligación de interrogarlo en 1951, circunstancia que no he podido olvidar. Durante años me persiguió el insidioso recuerdo como una puñalada y aunque después supe que le habíamos curado el asma con el procedimiento electromecánico que le aplicamos, nunca dejé de sentir un cruel remordimiento. 
Ahora, al reconocerlo a usted en los peródicos no puedo menos de manifestarle mi admiración y mi simpatía, así como mi más profundo arrepentimiento por aquellos excesos de juventud que ambos protagonizamos dialécticamente de tan insólita manera. 
Quiera Dios que aquellos procedimientos sean definitivamente basura del pasado y que los argentinos conozcamos en el futuro la ventura de decenios y decenios de paz, fraternidad y democracia. 
El destino me ha traído al final de mi vida a la Provincia de Córdoba, donde tengo un campito. Nada me haría tan feliz que un generoso signo de su parte, para el alivio de mi atormentada conciencia. 
Mis señas son: don Manuel Amigo. "La Loma". Villa del Totoral (5236). Provincia de Córdoba. Teléfono 38. 
Suyo devotísimo. (Firma). 


Nunca lo llamé. No hubiera sabido qué decirle. 
Saludos 
Emilio Gibaja.