domingo, 21 de octubre de 2012

Renunciamiento de Evita y obreros bajo el agua



Se lo recuerda como el año de la reelección de Perón con voto femenino. Algunos supieron que el obrero Roberto Nuñez había sido asesinado frente a los talleres de La Prensa, en medio de la pelea por el control del diario. Pero hubo otros hechos ignorados. El ciudadano Teodoro Baziluk, nacido en Polonia, peón de una cochería de Florida, había sido detenido a fines de 1950. Se trataba de un afiliado al partido comunista. Fue picaneado muchas veces pudo sobrevivir por su fortaleza física. Entonces lo dejaron morir por inanición, sin agua ni alimentos. Luego su cadáver fue trasportado en un auto por el subcomisario Roberto Nieva Malaver, y arrojado al arroyo, atado a una viga de cemento. El cuerpo salió a flote en el verano de 1951. Teodoro Baziluk es una de las decenas de víctimas fatales de la policía del gobernador Domingo Alfredo Mercante, desaparecidas del otro lado de la General Paz, e ignoradas en las cátedras de historia. En la seccional Florida actuaba Carlos Segundo Doro, vigilante de la quinta presidencial de Olivos. Muchos detenidos sin registro aparecieron sin vida en baldíos de la zona. Mientras tanto se organizaba el Cabildo Abierto del justicialismo, donde Evita renunció a ser candidata. En plena era de la justicia social, Crisólogo Larralde denunció la aparición de restos humanos en la vía pública.