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lunes, 20 de enero de 2014

Cuando a Eva la silbaron en Berisso


Eva no tuvo papel el 17 de octubre. Una luchadora del gremio de la carne, María Natala Roldán, fue protagonista de esas horas, pero la historia la corrió a un lado. Los obreros que rescataron a Perón en 1945 actuaban por fuera de la CGT y no pedían permiso para hacer una huelga. Así que su movimiento continuaba. Berisso llevaba meses en conflicto y el hambre apretaba en muchos conventillos. Entonces la señora Eva Duarte visitó el famoso pueblo. Perón no iba donde no había garantías: decidió mover la dama y evitar riesgos. 

Eva repartió víveres y ropas en una escuela, pero exigió a los obreros que volvieran al trabajo, en nombre de Perón y de Mercante, que "nunca los han defraudado". La acompañaba el ministro de Trabajo, José María Freire, un hombre puesto a dedo. El vecindario aún tenía las marcas del último tiroteo entre los obreros y los rompehuelgas, que también querían romper al partido laborista. La prensa no lo registró, pero Eva recibió una gran silbatina de los trabajadores de la carne y se retiró por los fondos muy molesta, a punto de no volver nunca, según la memoria local. Lo recuerdan testigos como Juan Clidas, obrero de cuchillo, quien tocó el bombo por primera vez en un acto de Perón en 1944. 

Ver: Balbín en Berisso