sábado, 29 de marzo de 2014

Un partido obrero por excelencia


Perón ganará las elecciones de 1946 a través de la estructura nacional del Partido Laborista, fundado por Cipriano Reyes, que orgánicamente lo eligió como su candidato, y le aportó el 80 por ciento de los votos para el triunfo, un decisivo apoyo ganado en rincones fabriles de toda la Argentina. Según consta en sus documentos, ese partido de los trabajadores nacía para velar por las demandas del 17 de octubre, manteniendo la autonomía de los sindicatos como contrapeso de su circunstancial brazo político, un arma de doble filo encarnada en la figura de Perón. Y con la clara intención de proyectarse largamente en la vida del país. En pocos meses mostró su eficacia barriendo en las urnas a los partidos tradicionales y al bradenismo, sin dinero y sin prensa. Tuvo un papel brillante desde su base bonaerense, pero la bruma del tiempo lo borró de la historia.


Leer más: Cipriano Reyes y Perón (publicado en 2006)

lunes, 10 de marzo de 2014

La época de oro


Racing había sido el club popular en años de Gardel, quien abrazó esa pasión en Avellaneda, donde también se hizo conservador. Transcurriendo la década infame, el club River Plate amasaba una cantera de talentos. Carlos Peucelle y el gran Bernabé, citado en algún tango, anunciaron años de gloria. Al empezar el decenio que sería peronista, alumbró un equipo que hasta hoy resuena como el mejor de la historia. José Manuel Moreno fue el crack indiscutido de la máquina de River, pero Adolfo Pedernera era el genio estratega.

Imagen Luis Medrano.

Moreno era un jugador completísimo, gambeteador y cabeceador, con un magnífico estado físico. Venía de la Boca, bailaba tango y tomaba vino. Pedernera era, aseguran, una mezcla de Di Stéfano con Pelé, y también amigo de la noche. Galeano cuenta que el Che Guevara llamaba a su compañero de viaje por América Latina, Pedernerita, como un máximo elogio futbolero. Otra estrella era Ángel Labruna, quien cierta vez no se sumó a un paro, y sus compañeros dejaron de invitarlo a la farra.


La máquina brilló fugazmente y se desarmó por el mercado pirata de entonces. Pero pronto surgió Alfredo di Stéfano, una flecha de Barracas, y del Uruguay vendría Wálter Gómez, quien trenzó paredes con Labruna y Losteau por unos cuantos años. Gobernaba el país el general Perón. Un famoso cantito de la hincada de Boca fue adoptado por los descamisados como canción electoral. Ser conservador y de Racing, dejó paso a ser de Boca y peronista, juntando pasiones populares. 

Imagen Luis Medrano.

Por lo demás, Argentina se sentía potencia en todo. En fútbol, el orgullo criollo afirmaría que la selección no ganó más copas del mundo, porque en sus mejores años no había mundiales, por causa de la guerra de Europa. Los años de creación del laborismo y del peronismo fueron, entonces, la época de oro del fútbol argentino. El hermano sudamericano, Brasil, aún no había ganado títulos del mundo. Uruguay sí era campeón y rival durísimo. El maracanazo charrúa de 1950 pareció confirmar que en el río de la Plata se jugaba el mejor fútbol del mundo. Pero vendrían los años de Pelé y Garrincha y una avalancha de conquistas brasileras.

martes, 4 de marzo de 2014

Cipriano Reyes, el primero en denunciar a Perón


Un acercamiento a la historia del sindicalista que jugó un papel clave en la irrupción de los trabajadores a la escena política nacional, en los años 40'. Una figura enigmática que dejó pistas fundamentales para desmontar algunos mitos que ayudó a tejer el peronismo. Cipriano Reyes es un personaje lateral de la historia del país del último siglo. Su postura innegociable frente al verticalismo peronista, y su condición de luchador social, denunciante de los sectores oligárquicos y reaccionarios, tal vez le valieron cierto desinterés desde uno y otro lugar por difundir su singular trayectoria. Tampoco la izquierda lo valoró demasiado; él se enfrentó a tiros al gremio comunista de los frigoríficos (cercano al embajador Spruille Braden), y siempre cuestionó la falta de idea del "estalinismo" sobre la realidad del trabajo y la cultura en la Argentina.