miércoles, 21 de mayo de 2014

María Roldán, la mujer laborista


La explotación fabril generó una “temperatura solidaria”, al decir del poeta Raúl Filgueira. La ironía fue captada por Daniel James. La calle Nueva York conducía al “trabajo estándar” del frigorífico, pero en ella vibraba Berisso, con sus fondas de españoles, tiendas turcas y vendedores puerta a puerta, rostros eslavos con blusas blancas. En la voz popular, la calle estaba viva (1), tenía una música sensual y una masa obrera en varias lenguas, imagen que pobló el tango en barrios similares, como Dock Sud y Boca, inmigrantes y portuarios. Cerca estaban los conspiradores, los marinos y los patrones. La calle culminaba en el Armour, frente a la isla y la selva, donde Cipriano Reyes montó su refugio. Berisso crecía en modernas industrias y mantenía un aire gauchesco. Así  estaba María Roldán una luchadora de la carne y líder laborista.*




(1) Daniel James


*Fragmento de María Roldán, la mujer laboristapor Ariel Kocik. Publicado en Laborismo (Capital Intelectual, 2014) de Santiago Senén González, con epílogo de Juan Carlos Torre), presentado en la feria del libro de Buenos Aires de 2014.