jueves, 31 de julio de 2014

El programa del coronel


Se ha dicho que la izquierda criolla, sin masa obrera en 1945, sobre actuó tardíamente su simpatía por el alboroto social. Muchas minorías adulan de un modo u otro al peronismo, con cierto papismo mayor al del papa. El comunismo denunciaba al naziperonismo al principio, pero luego exaltó a sus herederos, con el mismo celo militante. Las cartas estaban dadas de modo bastante diferente durante la segunda guerra mundial. El comunismo se alió al nacionalsocialismo en 1939, mientras Perón estaba por Europa. 



Cuando Hitler rompió el acuerdo, los seguidores de Stalin se convirtieron en furiosos enemigos del nazismo, al que percibían en la Argentina. Luego de 1955, serían con entusiasmo denunciantes de los gorilas adversarios de Perón, buscando entrar al movimiento. Se olvidarían viejos desencuentros. Pero quedaron registros. La gente de izquierda atestiguó el inicio de la inflación en el país, y lo fechó antes del fin de la guerra, en plena era de las vacas gordas. Según ellos, el programa era suba de precios y represión.


lunes, 28 de julio de 2014

El camino para conquistarla

Palacios, Moreau de Justo, Grancelli Cha, entre otros.

“En su nombre, ante las puertas del Congreso de la Nación ocupadas hoy por los burócratas de la dictadura, traigo el grito airado que también sabe tener la dignidad de las ideas. Ante la imagen de un grande de la patria, la voz que se articula en mi garganta es la voz de una generación; es la voz del surco, del taller y del aula; es la voz de la tierra en sus frutos más promisorios ante el cruce de las rutas fatales. Es la voz de la generación del 45' que ya no puede vivir en las consignas de los viejos preceptistas retóricos y se determina como la responsable de su porvenir, sabiendo que tiene fuerzas suficientes para levantarse ella y su pueblo frente al revolucionarismo de los dictadores. Es la generación del 45, realizada en la resistencia, templada en la fragua del coraje civil, que se ha dado su consigna: ¡Basta! Basta de tiranías, de mistificaciones, de oligarquías civiles o militares. ¡Basta ya! que ‘los dolores que quedan son las libertades que faltan’ La nueva generación argentina no ha vivido la democracia, pero una juventud despedazada en los campos de batalla para defenderla, nos está señalando el camino para conquistarla.” 

Nestor Grancelli Cha, diciembre de 1945. En las escalinatas del Congreso Nacional.

(Continúa)

sábado, 19 de julio de 2014

La "gratitud del mandatario"


Cuando secuestraron al ex diputado Cipriano Reyes en 1948, el director penal Roberto Pettinato lo recibió y lo derivó a la Sección Especial de la policía. Apenas lo mostrarían “cuando estuviera en condiciones”, oculto “hasta que se compusiera de todo lo que le habían hecho”, según testigos. El oficial Salomón Wasserman, verdugo de muchas víctimas, fue ascendido por decreto presidencial el día que torturó al líder del laborismo. Se difundió una esquela de Perón para el jefe de la policía: “Haga llegar también y en el mismo sentido, mi felicitación y el reconocimiento al personal que intervino en el seguimiento y descubrimiento del complot para atentar contra la vida del presidente de la Nación, señores: inspector Mayor, don Luis Alberto Carlos Serrao, Director de Investigaciones: oficial principal, Don Salomón Wasserman… La evidente diligencia, tesón, sagacidad y valentía puesta en evidencia por ellos en su difícil tarea, hacen que todo elogio resulte parco ante el éxito logrado… Esta pesquisa señala, una vez más, hasta donde pueden superarse los servidores públicos… Reciba, pues, la gratitud del mandatario y el agradecimiento del pueblo… Juan Perón”. El diario El Líder de Ángel Borlenghi celebró la pesquisa, recordando que estábase en la pista y con gran eficacia actuó la policía. 



El matador de Tigre

Ver: El Laborismo, línea Cipriano Reyes, investigación de Ariel Kocik que da cuerpo al capítulo 3 del libro Laborismo (Capital Intelectual, 2014) de Santiago Senén González, con epílogo de Juan Carlos Torre).

(Este artículo será parte de una saga sobre represores impunes ignorados por la historiografía)

sábado, 12 de julio de 2014

Esa otra mujer


Los hijos de familias bien paradas se han hecho peronistas en los años setenta. Fueron adoptando a Evita Perón como símbolo hasta hoy perdurable. Era el ala más auténtica del movimiento, más o menos a la altura de la fantasía. Eva tuvo un interesante recorrido provincial desde los pagos de Moisés Lebensohn hasta sus desventuras en la gran ciudad. Pero no militó en el llano. Una señora que vivió palmo a palmo el alumbrar de una nueva era social, combatiendo en las calles y en la fábrica, fue perfectamente olvidada por los buscadores de mitos. 



La madre sacrificada que dejaba el conventillo donde sonaba el tango para internarse en el monstruo, armada de cuchillo y de coraje, empezó hacer el 17 de octubre en zonas inundadas. Una auténtica líder de trabajadores proyectó su rebeldía como bandera de libertad y derecho de los trabajadores argentinos, en medio de la represión y la vendetta patronal. María Natalia Roldán no era una líder pituca como las señoras socialistas, ni una bella actriz con amigos en el poder, pero hizo historia en silencio, sin pedir nada a cambio. 


*Fragmento de María Roldán, la mujer laborista, publicado en el libro Laborismo, el partido de los trabajadores (Editorial Capital Intelectual). Foto gentileza familiar.






viernes, 11 de julio de 2014

El mito del frigorífico De la Torre (II)


En 1959 se propuso alquilar la planta de Mataderos porque daba déficit. La privatización “cortaba pingues negocios” de algunos, como comprar carne a precio privilegiado o no trabajar, según Luis Beraza. Perón había subsidiado a los pulpos como Anglo, Armour y Swift, pero discriminó a los mataderos nacionales. Ninguno de los que siguieron a Cooke en 1959 había denunciado a tiempo la situación, ni reclamado por los obreros de Berisso y Avellaneda secuestrados por la policía de Mercante, ni por los despidos masivos en el litoral. 




Los colaboracionistas de 1949 son los resistentes de 1959. El doctor Cooke –quien tampoco era obrero- mostró un pañuelo con sangre de oveja, como si fuera de un mártir. (1) En tiempos de Reyes había sangre de verdad. El diario La Vanguardia lo recordó: “Manuel Mustafá fue asesinado por la espalda en Berisso. Juan Ucera fue baleado en el sindicato Anglo, Boris Dorfman, secuestrado, Mancel Ramilo, ex secretario del sindicato Anglo, fue sometido a bárbaras torturas, etc.” Un militante por los derechos humanos de entonces era Arturo Frondizi.



Cuando asumiera Perón su primer mandato, el gendarme Solveyra Casares intervino contra el laborismo y el gremio de la carne. Lideraba una represión ilegal que dejó miles de torturados y muchos no la contaron. En 1959 el mismo Solveyra, definido como un torturador por el artista popular León Gieco, se sumaba a la “resistencia” contra el desarrollismo de Frondizi. Perón lo respaldaba, desde el matadero humano de Rafael Trujillo. (2) Con la toma apoyada por Vandor, la izquierda descubrió una batalla de clase y el peronismo una tardía resistencia, pero muchos que activaron contra Frondizi ayudaron al dictador Onganía y a la desgracia del país.


1) Testimonio Gambini

2) Archivo peronista

Ver El mito del frigorífico De la Torre I

martes, 8 de julio de 2014

Aclaración (II)



"Estimado Ariel Kocik: quiero expresarle mis sinceras disculpas por hacer cometido un error imperdonable.  Como usted bien sabe, uno 'bucea' y busca información en varios sitios, libros, documentos, etcétera y una vez compaginada la nota o el artículo, cita las fuentes que utilizó para escribirlos, cosa que hice y hago habitualmente . Este no fue el caso y lamento que haya sucedido así. En una nota aclaratoria que se publicará próximamente, buscaremos paliar ese olvido que afecta a su excelente trabajo sobre Cipriano Reyes. Le puedo asegurar que no hubo intención de hurto alguno porque me considero respetuoso del trabajo de los demás. Espero sepa aceptar mis explicaciones. A sus órdenes. Lauro Noro." (Pedido de disculpas por un plagio publicado en el sitio del ejército argentino)



Ver Homenajes




La cocina de las candidaturas


En sus memorias de los días como testigo y actor de la campaña electoral de 1946, y en la cocina de las candidaturas, Cipriano Reyes menciona que Perón quiso imponer al candidato a gobernador de Buenos Aires, el distrito clave del país. Sería el doctor Bramuglia, aunque Perón usaba muchas cartas. Una noche, en pleno congreso laborista de La Plata, se aparecieron el mayor Alfredo Arrieta y su esposa, Elisa Duarte, hermana de Eva, la prometida de Perón. Estaban escondidos en un auto, a la vuelta del Cine Edén -donde se hacía el congreso partidario- en las calles 12 y 62. Hicieron llamar a Reyes para conversar en el vehículo. 

Elisa le pidió a Cipriano, sentado en el asiento de atrás, que su esposo fuera gobernador, pues Perón estaba de acuerdo. Reyes le dijo que nada podía decidirse fuera del congreso. La gestión inicial para proclamar a Bramuglia se disolvería por maniobras extrañas que se jugaban en el departamento de la calle Posadas del barrio norte porteño. Se percibía un intento de favorecer a los radicales renovadores, más manejables, y quitarles poder a los laboristas. Reyes y su grupo volvieron a la casa de Perón varias veces, casi a diario en aquéllas horas de calor de enero de 1946. Desoyendo a Perón, el laborismo proclamaría por su cuenta a Domingo Alfredo Mercante candidato a gobernador.

*(Fragmento de El Laborismo, línea Cipriano Reyes, investigación de Ariel Kocik que da cuerpo al capítulo 3 del libro Laborismo (Capital Intelectual, 2014) de Santiago Senén González, con epílogo de Juan Carlos Torre).

sábado, 5 de julio de 2014

El mito del frigorífico De la Torre


Quizás simbólicamente, Perón indultó al comisario Ramón Valdez Cora, asesino del senador Enzo Bordabehere, el compañero de Lisandro de la Torre. A la vez Perón encarceló al verdadero líder de los obreros de la carne, y su actitud frente a los frigoríficos fue elogiada por el embajador norteamericano Stanton Griffis. Se intervino, por último, al sindicato de los trabajadores. De fondo, la pelea por el hambre del pueblo en un suelo rico.



Un capítulo más famoso de luchas, con prensa de izquierda, es la toma del frigorífico Lisandro de la Torre, producida en 1959, al año de gobierno de Arturo Frondizi. No se sabe tanto que, en el mundo sindical de entonces, muchos obsecuentes habían dado en “héroes”. Suele suceder. Los delegados del peronismo que venían de ser interventores e incluso delatores (como Juan Perazzolo o Aurelio Hernández) se probaban el papel de “resistentes”. Otro ex interventor era José Alonso; la lista es larga. La toma era parte de un plan de desgaste contra Frondizi. El metalúrgico Augusto Vandor nunca había cortado carne, pero pidió acorralar al gobierno como fuera.


En los años cuarenta, con un gremio mucho más aguerrido y movilizado, el diputado Frondizi había apoyado la gestión obrera de todos los frigoríficos, conquista que fue impedida por los diputados peronistas, entre ellos el joven Cooke. Con los años, el matadero Lisandro De La Torre bajó su producción en miles de novillos y aumentó su personal en miles de empleados, una tendencia del Estado que pagaba el pueblo con la inflación, según Frondizi. La razón era el clientelismo político, sugiere Luis Beraza. Había gente que no faenaba e igual cobraba.


(Continúa)



miércoles, 2 de julio de 2014

Abusos del poder


Es sabido que en la Argentina se discute sobre cosas probadas. En un nuevo aniversario del general Perón, se insiste en que lo "acusaron de todo". Respecto a la corrupción y a las denuncias de estupro, que hoy ventilan quienes gobiernan el país, no son misterios. Hay muchas cosas en el peronismo que solo existieron en la imaginación o en el mito, pero no es el caso de las joyas halladas en Olivos o de la relación del ex presidente con la entonces estudiante secundaria Nelly Rivas, de la que estaban al tanto el vallet cocinero Calogero Romano y otros habitués, como Héctor Cámpora y el ministro Mendez San Martín. El ex detenido Juan Ovidio Zavala, torturado por el régimen de Perón, asumió la defensa legal de Nelly cuando el líder justicialista escapó del país. La vida de Nelly quedó en buena medida arruinada como resultado de su fortuita presencia en Olivos y la relación con un hombre que la invitaba a ver boxeo. La revolución libertadora fue implacable con la joven víctima, a quien el ex mandatario le había regalado 400 mil pesos y muchos objetos de oro. Pero el general Perón volvió a ser presidente de la Nación, aliado a la oligarquía católica que decía repudiarlo. Se dirá que aquél fue un abuso más, pero casi destruyó una vida. La gente de los derechos humanos algo tendría para decir al respecto.*

*Testimonios Juan Ovidio Zavala.

martes, 1 de julio de 2014

Escenas de la resistencia




El periodista Rodolfo Walsh escribía Resistencia con mayúscula. Sin más, como si fuera la victoria criolla contra los ingleses en 1807, o la epopeya francesa contra los nazis. Se refería a lo que hicieron algunos peronistas partir de 1955. A veces fue un poco menos heroico. Durante la gestión de Juan Ovidio Zavala en las cárceles, el detenido John Cooke recibió periodistas en el pasillo y los invitó a pasar a la celda “como quien se siente en su casa”. Afirmó Cooke: “quisiera aclararles que el régimen aquí es bastante bueno, todo lo bueno que uno puede apreciar cuando está entre rejas…pero me gustaría que nos dejaran leer los diarios, a lo mejor se ocupan de mí…” El ex diputado peronista José Astorgano afirmó: “Vean, muchachos, ese es un tipo de oro (en referencia a Zavala), se los puedo garantizar…” 

Por su parte, el conocido artista popular Hugo del Carril expresó: “He aumentado de peso. Lo menos cinco kilos. No tengo ningún motivo de queja para el trato que me dan y creo que a todos les pasa igual”. Del Carril fue liberado gracias a una gestión de Cipriano Reyes, quien a su vez le dijo a un preso quejoso: “mucho peor estuvimos nosotros”. Gremialistas como Pedro Otero, ex diputado nacional, le agradecieron al “compañero Cipriano” que velara por la integridad de ellos. Reyes tenía en el cuerpo las marcas del régimen anterior, cuando nadie se animó a visitarlo.* Los dirigentes como Héctor Cámpora estaban presos junto a conocidos verdugos, como el comisario Juan Simón Etchart, peronista. El gendarme Solveyra Casares, ex jefe de la represión ilegal, se consideraba en 1959 miembro de la resistencia contra el presidente Frondizi (quien en 1949 denunciara las torturas de Solveyra). Vueltas de la historia argentina.

*Fragmento de El Laborismo, línea Cipriano Reyes, investigación central del actual libro Laborismo, el partido de los trabajadores (Capital Intelectual).