miércoles, 20 de agosto de 2014

Deportado a Portugal


Pocos han tomado nota, pero la ley más combatida por el movimiento obrero por cinco décadas, integraría una doctrina nacional que, hasta hoy, la bruma del café considera obrerista. La vieja ley de residencia no se usó tanto contra fugitivos peligrosos como anunciaran los diputados de Perón. El trabajador petrolero Francisco Guerreiro Apolonio, nacido en Portugal, quedó detenido por un año y luego fue enviado a la policía del dictador Antonio Oliveira Salazar, a quien Evita visitara en una famosa gira. El gobierno justicialista superó al texto de la ley escrita por Miguel Cané en 1901, al marcar el destino final de la víctima deportada, permitiendo su castigo en el país de origen, bajo un yugo de tiranía. Ese extremo de aplicación impedía un refugio en Uruguay o en Brasil. Un gran hacedor del movimiento laborista, el portugués Luis Jorge, tenía la sangre lusitana que enorgullecía, entre otros, al mayor escritor argentino. Había de todo en el sur borgeano: la ley de residencia era un atentado a una masa obrera diversa.


Algunos abogados solidarios previeron un refugio holandés para Apolonio Guerreiro, pero el gobierno argentino lo dejó directamente en manos de la policía portuguesa en 1950, como explicó el dirigente socialista Carlos Sánchez Viamonte. Salazar tuvo buenas y malas con Franco, quien tuvo buenas y malas con Perón, pero coincidieron en castigar alborotadores. Por su parte, el griego Kiriakos Kisikis fue extrañado de Buenos Aires en 1951 y quedó en el campo de concentración de Makronisos. El sindicalista eslavo Antonio Dramachonek quedó encarcelado, como uno de sus defensores, el abogado argentino Ricardo Balbín. Pocos ejemplos bastan, pero fueron muchos más. No faltaron víctimas italianas, aunque esa fuera la sangre de los funcionarios que firmaron la deportación. El ministro Angel Borlenghi era hijo de un humilde trabajador itálico. Muchos jerarcas del nazismo vivieron en San Carlos de Bariloche, Buenos Aires o Córdoba, sin ser considerados "extranjeros peligrosos".