miércoles, 20 de mayo de 2015

El Laborismo, línea Cipriano Reyes


Para quien no lo sabe, El Laborismo, línea Cipriano Reyes, es una investigación de Kocik registrada con derechos de autor, que conforma textualmente la casi totalidad del capítulo 3 del libro Laborismo, el partido de los trabajadores (El gran desafío: Cipriano versus Perón), editado en abril-mayo de 2014 por Capital Intelectual en Buenos Aires, a nombre de Santiago Senén González, con epílogo de Juan Carlos Torre, y con un artículo de Ariel Kocik titulado María Roldán, la mujer laborista (en clara línea con el capítulo 3)La investigación propiamente nueva, con testimonios y documentos inéditos sobre el laborismo bonaerense, ocupa 65 páginas desarrolladas y escritas de puño y letra por Kocik, como puede advertir el lector atento, desde la página 159 hasta la 224 y aún más. Se trata del verdadero núcleo investigativo del libro, con trabajo original y de campo, sin copiar ni repetir a otras publicaciones. La edición del libro "olvidó" citar estrictamente al autor auténtico del trabajo central, que descubre el valor del laborismo fronteras afuera de la capital, cambiando la discusión sobre el tema.




En el capítulo 3 se destacan los sindicatos más explotados y combativos, con Cipriano Reyes como referente, lo que disiente con quienes siempre le dieron más importancia a la CGT capitalina o a la línea de Luis Gay, antes y después del 17 de octubre de 1945 (visión esta última que prevalece en otros capítulos). También disiente con quienes nunca se animaron a decir esas verdades. Se agregan, además, detalles sobre la represión de Solveyra Casares y otros, ya adelantados por Kocik en la Revista Todo es Historia y en el sitio www.cuentosperonistas.com. Todo lo referido a la auténtica postura de Reyes, al laborismo bonaerense y rebelde del interior, el 17 de octubre al sur del Riachuelo, y la novedosa posición de radicalismo de Lebensohn, Balbín y Frondizi, los derechos humanos y la ley de residencia, pertenece al trabajo de Kocik -del que otros no podrían dar cuenta- aunque Senén González haya decidido firmarlo como si fuera propio, sin autorización, citando cada cinco o más páginas a Kocik para atenuar. Es decir, El Laborismo, línea Cipriano Reyes, está citado en la bibliografía y en varios pasajes del libro, pero no completamente, como corresponde, pues la copia es textual. Senén González nunca sabría explicarles a los lectores cómo se confeccionó el fragmento central del libro (pag. 159-224) porque fue hecho íntegramente por Ariel Kocik, con incontables entrevistas, archivos y testigos. Cualquiera puede leer la verdadera historia completa en www.academia.edu Ver también: Homenajes


martes, 19 de mayo de 2015

Entre curas, milicos y fascistas



De lo que no hay muchas dudas, es del origen gorila, más bien pituco, católico y militarista de los montoneros. Su vinculación con fascistas, curas, militares y servicios de inteligencia era algo que se daba por descontado en los círculos políticos.

Sus líderes visitaron el Ministerio de Interior del dictador Onganía cuando mataron al general Aramburu en nombre de un "pueblo" al que ignoraban y de cuyos símbolos siempre habían estado a distancia. Juan Manuel Abal Medina había sido favorable a la revolución libertadora, como él mismo lo escribió. (1) Acaso confirmando su origen, mataban sindicalistas.

Nombres que la izquierda valora, como los periodistas Walsh y Masetti, no venían del comunismo, sino del otro extremo: de los grupos fascistas como la Alianza Nacionalista, Tacuara y sus variantes estudiantiles. Simpatizaron con Fidel Castro, como Patricio Kelly.




El doctor John William Cooke, hijo del radical Juan Cooke,  había defendido la ley de residencia contra extranjeros "indeseables", que permitió secuestrar, torturar y deportar al obrero Eduardo Seijo, sindicalista de la madera y miembro del alto mando de la Confederación General del Trabajo.

Muchos decían entender el mundo del trabajo al que nunca habían pertenecido. La mayoría tenía familias bacanas contrarias a la base trabajadora. Para continuar la línea, muchísimos de ellos trabajaron para el gobierno de Carlos Menem en los años noventa, cuando el mundo del trabajo fue tan atacado que hasta hoy no se recupera.

Sean ciertas o no las últimas denuncias, no hay que ser avezado para comprobar cómo actuaban los extremos del fanatismo católico y milico en los años setenta, cuando se echó a perder un país que antes tenía casi pleno empleo. (2)





1) Un dato de Hugo Gambini
2) Ver estadísticas del gobierno de Illia y su herencia.

jueves, 14 de mayo de 2015

Carta de José, "una belleza triunfal"


Carta de José Mothe, militante revolucionario, oriundo de Córdoba. Escrita en la cárcel de Neuquén, cuando tenía poco más de veinte años. Más tarde ,José fue protegido por Nestor Grancelli Cha, ex funcionario del presidente Frondizi, quien lo ocultó fuera del país para evitar que lo asesinara la dictadura militar. Grancelli Cha estaba escribiendo la vida de su protegido, con trazos de historia argentina, cuando murió en 2014. Dice la carta de José escrita en 1972:

"A pesar de que mis planes eran no escribirles, sino contarles cosas personalmente, por el anuncio de nuestra libertad que hizo el director penal el sábado primero, tengo que hacerlo, ya que una vez más ‘los jueces proponen y el ministro Mor Roig dispone’. Voy aprovechar esta carta para mandarle un beso a la abuelita, y si bien no puedo escribirle a ella directamente (por reglamento) ustedes le dirán lo bien que me han hecho las líneas que me mandó. Siento alegría de saber que esas líneas son reflejo de cariño. Es algo parecido a lo que siento por ustedes, que tanto se han movido por mí. Solo puedo responder con abrazos y besos. No sé si pueden entender lo que trato de decir, que no es fácil porque significa definir sentimientos.



Les cuento otras cosas. Estoy hecho un crack en fútbol. No sé si les había dicho antes que nos sacan todos los días  de 10 a 13 a una cancha, donde corremos como locos y tomamos sol. De color yo estoy al pelo porque me he quemado bastante. Esto tiene poco que ver con lo de ‘estar a la sombra’. El clima aquí es algo increíble. Las temperaturas son muy bajas (hasta menos 5 grados), pero al sol no se siente nada de frío; incluso hemos jugado ‘en cuero’ con 0° o con -1°, y lo que es realmente precioso es el color del cielo, de un azul como yo no había visto nunca, y unos atardeceres que son como un poema. No soy demasiado sensible, pero muchas veces me gustaría saber escribir para contar lo que te dicen los distintos colores que toman las nubes a esta hora. Hasta te hacen olvidar las rejas. Y lo lindo es que no son crepúsculos con melancolía o tristeza sino con alegría. Vale decir que decir que es una belleza triunfal, de un rojo épico, no lacrimógeno..."

viernes, 8 de mayo de 2015

Río de Janeiro


Ese mes Perón es detenido: el régimen de Farrel tambalea. Todos los partidos políticos apoyan la maniobra, de un sector militar, contra el gobierno.


En Berisso hay gran agitación desde el 13 de octubre; concentraciones, choques con la policía. La gente de Reyes sabe que con el avance oligarca y bradenista está en juego toda su lucha, lista para entregar “atada de pies y manos, a la vendetta patronal”. Las bases se lanzan a las calles con pleno entusiasmo. De la libertad de Perón dependía preservar tres años de avances sobre la legislación laboral, y la mejora efectiva de la relación de fuerzas con las empresas, prometedora de nuevas conquistas al calor de la organización gremial.




La ciudad era netamente obrera; miles de trabajadores semi esclavos (muchos inmigrantes) de los frigoríficos, además de textiles y portuarios. No era difícil movilizar a toda esa comunidad, donde la relación entre familia, barrio y trabajo era directa. Y como los sindicatos estaban por intervenirse, la urgencia por actuar era mayor.


La dirigencia de la carne con Cipriano a la cabeza, ya buscada por la policía, trabajaba arduamente por lanzar una gran marcha a Plaza de Mayo, enlazando sindicatos y bases ajenas a sus conducciones. El 16 deciden la huelga general sin el apoyo de la CGT, pero en acuerdo con los zafreros de Tucumán (la FOTIA, que tenía su delegado en La Plata) y otros gremios del interior del país; y junto a portuarios, metalúrgicos, madereros, etc., de los barrios fabriles de Capital y alrededores, especialmente del sur. 




El gremio había impulsado la Federación Autónoma de Sindicatos de la Carne, que agrupó a sus colegas de los frigoríficos Wilson, La Negra, el Anglo, CIABASA, etc., y el Comité de Enlace Intersindical, que en los días de octubre coordinó el trabajo de activistas en toda la zona de La Plata y Buenos Aires, y junto a ferroviarios de San Juan, zafreros tucumanos, etc.


El 17 de octubre a la madrugada Berisso marcha en dos columnas: junto a los obreros de Ensenada al centro de la ciudad de La Plata – cuyos parques y plazas permanecen “ocupados” por dos días – y a la Plaza de Mayo de Buenos Aires con sus colegas de Avellaneda y Lanús, arrastrando al cinturón industrial de la zona.



La marcha inicial se vuelca por la arteria Río de Janeiro, dejando atrás el puerto, pasando los tanques petroleros, en un camino de campo, en dirección al bosque platense. 

Ver Cipriano Reyes, el primero en denunciar a Perón
El Laborismo, línea Reyes (La verdadera historia)