jueves, 14 de mayo de 2015

Carta de José, "una belleza triunfal"


Carta de José Mothe, militante revolucionario, oriundo de Córdoba. Escrita en la cárcel de Neuquén, cuando tenía poco más de veinte años. Más tarde ,José fue protegido por Nestor Grancelli Cha, ex funcionario del presidente Frondizi, quien lo ocultó fuera del país para evitar que lo asesinara la dictadura militar. Grancelli Cha estaba escribiendo la vida de su protegido, con trazos de historia argentina, cuando murió en 2014. Dice la carta de José escrita en 1972:

"A pesar de que mis planes eran no escribirles, sino contarles cosas personalmente, por el anuncio de nuestra libertad que hizo el director penal el sábado primero, tengo que hacerlo, ya que una vez más ‘los jueces proponen y el ministro Mor Roig dispone’. Voy aprovechar esta carta para mandarle un beso a la abuelita, y si bien no puedo escribirle a ella directamente (por reglamento) ustedes le dirán lo bien que me han hecho las líneas que me mandó. Siento alegría de saber que esas líneas son reflejo de cariño. Es algo parecido a lo que siento por ustedes, que tanto se han movido por mí. Solo puedo responder con abrazos y besos. No sé si pueden entender lo que trato de decir, que no es fácil porque significa definir sentimientos.



Les cuento otras cosas. Estoy hecho un crack en fútbol. No sé si les había dicho antes que nos sacan todos los días  de 10 a 13 a una cancha, donde corremos como locos y tomamos sol. De color yo estoy al pelo porque me he quemado bastante. Esto tiene poco que ver con lo de ‘estar a la sombra’. El clima aquí es algo increíble. Las temperaturas son muy bajas (hasta menos 5 grados), pero al sol no se siente nada de frío; incluso hemos jugado ‘en cuero’ con 0° o con -1°, y lo que es realmente precioso es el color del cielo, de un azul como yo no había visto nunca, y unos atardeceres que son como un poema. No soy demasiado sensible, pero muchas veces me gustaría saber escribir para contar lo que te dicen los distintos colores que toman las nubes a esta hora. Hasta te hacen olvidar las rejas. Y lo lindo es que no son crepúsculos con melancolía o tristeza sino con alegría. Vale decir que decir que es una belleza triunfal, de un rojo épico, no lacrimógeno..."