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domingo, 17 de abril de 2016

Una Maza, el doctor


Así (Una Maza, el doctor) tituló el profesor Felipe Pigna uno de los apartados de su libro “Los mitos”, sobre el peronismo. Se refiere a Miguel Angel Mazza, el médico que le hizo prescripciones falsas a Perón, horas antes del 17 de octubre de 1945, permitiendo su traslado, del presidio de la isla Martín García, al hospital militar. Pero en la historia del peronismo, cada asunto tiene su contracara. Aunque algunos ganen mucho dinero por solo contar una parte. El médico coronel Miguel Angel Mazza fue acusado de encubrimiento de torturas. Quedó implicado en el caso de la víctima Eduardo Ocantos, cuya quemadura en la zona inguinal producida por la policía de Perón era una marca de por vida muy visible, pero “se le pasó” al médico piola del relato de Pigna, que lo examinara. ¿Una maza, el doctor?


No fue el único profesional de la medicina acusado de encubrir a torturadores. Este tipo de sorpresas abundan cuando se rasca el relato más esparcido. Nada personal, pero no es un tema menor el uso de espacios y dineros públicos para financiar ocultamientos y mentiras. En otra ocasión, el profesor Pigna escribió una columna en Clarín sobre las cárceles en la “década infame”. Anunció continuarla con el período peronista. Pero no se animó a decir que Pettinato era un torturador, y la nota nunca salió, que se sepa. En otra, el mismo historiador afirmó que la reforma universitaria gozó de buena salud de 1918 a 1966, con lo cual ocultó las masacres contra los estudiantes del ciclo peronista. Y censuró luego nuestra denuncia sobre el tema.


Nada nuevo, en verdad. No es difícil engatusar a jóvenes sin educación política, han creído siempre los que celebran el autoritarismo y la emoción manipulada, como hacía el fascismo. Arturo Jaurteche, una suerte de viejo vizcacha refranero del relato peronista (mucho menos pobre que el Vizcacha original), por ejemplo, llegó a afirmar que su gobierno -fue funcionario de Perón- sólo fue culpable de 3 crímenes. Jauretche le erró por mil quinientos (1.500), aproximadamente (Ver Una zoncera de Jauretche).