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martes, 15 de agosto de 2017

Cuestión de lenguaje



Luego de la última dictadura militar, en la Argentina la palabra “desaparecido” tiene una carga especial. Pero siguió habiendo desaparecidos en democracia, los cuales no se vuelven tan conocidos cuando no son pasibles de ser utilizados políticamente.

Pese a que una policía del lenguaje se siente quién para indicar cómo hay que hablar y recordar -estalinista ella-, en la historia hubo muchos gobiernos elegidos que causaron crímenes masivos. Las dictaduras emotivas, disimuladas, han sido más duraderas que los gobiernos militares de fuerza sin ningún atractivo. Allá en lo que hoy parece el fondo de los tiempos, pero no lo es, la admirable democracia colombiana, inadvertidamente, dejó un presidente elegido que causó más crímenes políticos que la dictadura de Videla en la Argentina.



Aquél inicio del terror en Colombia, en tiempos del Bogotazo, tuvo como socio a Perón en la Argentina y a Franco en España. Si en Colombia se habló de “fosas comunes sin entierro eclesiástico” en la Argentina peronista hubo “personas con paradero incierto y situación procesal inexacta”. Brasil también tuvo “democracia” con desaparecidos. Las “elecciones” en Colombia podían causar la muerte del elector liberal, coronado con incendios de aldeas.

Las llamadas democracias populares del siglo veinte, a veces, dejaron más muertos que las dictaduras sin máscara. El peronismo romántico causó más víctimas fatales que los dictadores Aramburu, Onganía y Lanusse, según probamos con todo detalle en este libro. Una verdad oculta por los que traicionaron la bandera por la verdad y la vida de 1983, porque nunca creyeron en ella.


No obstante, sigue siendo tiempo de reencuentros. Que el nuevo peronismo democrático, o lo que sea que venga, se saque de encima a la vieja izquierda estalinista pituca que lo hundió y tome lo mejor de su propia historia, como el mayor gasoducto del mundo, la pasión social y la obra sanitaria.



martes, 8 de agosto de 2017

El mito y los creyentes


"Los autores muestran –recurriendo a cuantiosa bibliografía, entrevistas y textos del líder– el lado oscuro de los años peronistas. Se habla de las falsedades de información en momentos clave, como el 17 de octubre; de la sospechosa muerte de Juan Duarte; de la cantidad de muertos con nombres y apellidos en lucha contra el comunismo. Se denuncian las traiciones de Perón, la gran mentira de las investigaciones de la isla Huemul. La acogida a dirigentes nazis luego de la derrota de Alemania, incluso la posibilidad de la presencia de Hitler en Argentina. Mencionan una feroz represión a indígenas en Formosa de la que nunca se habló; de la intervención a las universidades donde se refugiaba el pensamiento libre; de la aparición de guerrilleros que en el inicio fueron peronistas y luego echados por el mismo líder." (Fragmento de la crónica de Cristina Bulacio, de La Gaceta de Tucumán, sobre el libro Crímenes y mentiras).